El presidente Rafael Correa decretó la duplicación de los ingresos que reciben las poblaciones amazónicas por la extracción petrolera y establecer la veda para la tala de árboles en zonas protegidas.
Se trata de “otro compromiso cumplido para sacar a la Amazonia de la postergación en la que siempre se la ha tenido”, dijo el mandatario en su programa radial sabatino realizado en esta ocasión en la provincia de Orellana, a unos 170 kilómetros al sureste de Quito.
La reforma a la ley de los ingresos petroleros establece que por cada barril de crudo que se extraiga en la región se entregará, a partir del 2008, un dólar a los gobiernos seccionales amazónicos, duplicando los 50 centavos que actualmente reciben.
Correa explicó que de los aproximadamente 90 millones de dólares adicionales que se recibirán con la medida, el 3% se destinará para el control forestal.
La veda para la explotación maderera regirá por seis meses y cubre únicamente a los árboles de bosques nativos. Se permitirá la movilización de productos forestales únicamente entre las 06.00 y 18.00 horas y será responsabilidad de las Fuerzas Armadas ejecutar el control, citó el decreto.
La medida incluye un plan de compensación para las comunidades orientales que también se dedican a la tala de árboles.
“Los vamos a compensar convirtiéndolos en guardabosques”, es decir, pagándoles un salario para que cuiden los bosques, para lo cual se han dispuesto dos millones de dólares, anunció el mandatario.
Durante la campaña electoral del 2006, Correa prometió a los habitantes de la Amazonia “mejorar su calidad de vida” a través de la aplicación de medidas y la optimización y cuidado de los recursos naturales renovables y no renovables.
Ecuador es el quinto país sudamericano con más reservas de petróleo y diariamente produce alrededor de 530.000 barriles de crudo.